3 perfiles imposibles para acceder a una hipoteca

La clave para poder acceder a determinados servicios a lo largo de nuestra vida se encuentra en el hecho de tener dinero o no tenerlo. Se nos ocurren miles de situaciones en las que podríamos aplicar esta máxima y seguramente habrá otras que no creemos pero que también cumplen con esta regla.

Tener dinero resulta un factor decisivo para poder acceder a una hipoteca, y es que no todos los perfiles cumplen los requisitos que solicitan los bancos para su concesión. Requisitos que por otra parte se han vuelto mucho más estrictos y exigentes con las personas demandantes de financiación.

Muchas personas, ya sea por su situación personal, por convicción, etc. no tienen ninguna necesidad de solicitar una hipoteca porque tienen dinero de sobras o porque simplemente no necesitan o quieren comprar una vivienda.

Sin embargo hay muchísima gente que necesita una hipoteca y no puede acceder a ella. Actualmente, uno de los requisitos que se solicitan para acceder a una hipoteca es tener unos ingresos mínimos de 2.000€ en el mejor de los casos. Ya es evidente de que hablamos de hipotecas elitistas que un gran número de la población no podrá permitirse.

Los 3 perfiles vetados

La cosa no termina aquí y por ello hemos preparado este artículo con los 3 perfiles más odiados por los bancos, es decir, los 3 perfiles a los que les será realmente complicado, por no decir imposible, acceder a una hipoteca:

Personas sin ahorros

Las hipotecas han dejado de ser del 100% de financiación. Normalmente, desde hace unos años, se puede solicitar entre un 70 y un 80% de la tasación y el resto debe salir de los ahorros.

Por lo tanto, es fundamental para acceder a una hipoteca tener ahorrado un 20% del valor de tasación con algún extra para los gastos adicionales que genera esta operación (tasación, registro, notaría, gestoría…). Hablamos de tener hasta un 25% previamente a la solicitud de la hipoteca, una cantidad que difícilmente podrán conseguir miles de familias en una situación en la que faltan puestos de trabajo y los salarios se han reducido una media del 30%.

Personas sin una fuente de ingresos estable

Estos perfiles puede ser que o bien no tengan un empleo o que trabajen “en negro” de forma que no pueden demostrar sus ingresos.

No poder demostrar tener una fuente de ingresos, o no tenerla, es un motivo evidente que hace imposible acceder a una hipoteca ya que el banco no se va a arriesgar a conceder dinero a una persona sin ingresos para hacer frente a los pagos mensuales que exige el cumplimiento del contrato.

Otros perfiles

Además de estos dos perfiles, existen otros grupos de personas poco queridas por las entidades bancarias. Es el caso de jóvenes con poca trayectoria laboral, personas sin avalistas, familias con miembros en situación de desempleo, personas solas que quieren comprar una vivienda o mileuristas.

Los autónomos también pueden tener dificultades para acceder a una hipoteca a no ser que puedan demostrar unos ingresos estables en sus negocios. De no ser así, será imposible conseguir financiación.

Para todos estos casos, el acceso a un crédito resulta imposible por parte de los bancos por lo que muchas de estas personas recurren a las hipotecas de capital privado, una opción que ha permitido a muchas familias mejorar su situación económica y financiera.