Consejos para salir del registro de morosos en España

Figurar en una lista de morosos no es plato de buen gusto para nadie. Si nuestro nombre o el de nuestra empresa aparecen en estas listas, puede permanecer allí hasta 6 años, (tiempo máximo que permite la ley en España) y durante este periodo no tendrás posibilidades de acceder a un préstamo, disponer de una tarjeta de crédito o solicitar una línea de crédito.

Las listas o registro de morosos más conocidos en España son el ASNEF (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito), el EXPERIAN o el RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas); aunque no son los únicos. En nuestro país existen más de 156 ficheros de morosos y si nuestro nombre figura en alguno de ellos, es importante que sepamos qué podemos hacer para desaparecer.

¿Por qué puedo aparecer en un registro de morosos?

Antes de intentar desaparecer del registro de morosos conviene conocer qué motivos o causas pueden existir para que nuestro nombre aparezca en la lista.

Cualquier deuda, por mínima que sea, con cualquier empresa es motivo suficiente para que esta empresa nos incluya en el registro de morosos. Independientemente de si se trata de un motivo justo o no, lo cierto es que puede perjudicarnos gravemente. Si figuramos en el registro será porque se cumplen estas 3 condiciones:

  • Existe una deuda, vencida y exigible, con una empresa.
  • La empresa nos ha exigido el pago sin éxito.
  • No existe ningún documento que contradiga los dos puntos anteriores.

Además, es necesario que el titular del fichero de morosos nos notifique que se ha incluido nuestro nombre en el registro en un plazo de 30 días ya que si no estaría incurriendo en una falta grave que podemos notificar a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

¿Cómo consigo desaparecer del registro de morosos?

Para poder desaparecer del registro de morosos tenemos 3 opciones posibles entre las que podemos elegir en función de nuestro caso, nuestras necesidades y nuestra situación.

Saldar la deuda

La opción más obvia es haciendo frente a la deuda y finiquitarla. De esta forma, la deuda dejará de existir. Sin embargo, para desaparecer del registro debemos notificarlo nosotros mismos demostrando al listado de morosos que hemos saldado la deuda con documentos que lo justifiquen.

Esta documentación la tendremos que enviar por correo certificado junto con la solicitud de cancelación (la puedes encontrar en https://soluciones.equifax.es/) y a una fotocopia del DNI a las oficinas del registro. En menos de 30 días nuestro nombre debería desaparecer de la lista.

Esta solución puede no ser sencilla ya que en ocasiones, la cantidad a deber va más allá de una factura telefónica. Muchas personas que figuran en el registro deben miles de Euros haciendo casi imposible afrontar la deuda.

Para estos casos, los préstamos de capital privado son una solución efectiva, ya que podemos solicitarlo aun figurando en el registro de morosos. En menos de 48 horas tendremos disponible el dinero que necesitemos y podremos pagar y saldar nuestras deudas. Este tipo de soluciones solo están disponibles cuando contamos con una propiedad que pueda ser hipotecada.

Demostrar que la deuda no existe

Si tenemos la documentación que certifique que hemos cumplido con nuestras obligaciones y que nunca hemos sido morosos, podremos anular el registro siguiendo el procedimiento que hemos explicado en el punto anterior. No tiene sentido figurar como moroso cuando ya hemos pagado lo que debíamos.

Es importante tener la documentación necesaria ya que si no lo podemos demostrar, seguiremos figurando como moroso.

Esperar

Como hemos dicho, la ley establece un plazo legal máximo de 6 años para aparecer en el registro de morosos. Transcurridos estos 6 años, la deuda prescribirá y nuestro nombre será borrado del registro de morosos; será como si nunca hubiésemos estado en él.

Sin embargo, tenemos que ser conscientes que durante estos años, muchas puertas de algunas entidades bancarias se cerrarán por nuestra condición de morosos.