Emprender en 2020: créditos, financiación, tiempos, impuestos y ayudas

¿Estás dispuesto a dar el salto y hacerte emprendedor? ¿Quieres comenzar el 2020 con un nuevo proyecto bajo el brazo? Si definitivamente te has convencido a ser dueño de tus propias finanzas y hacerte autónomo ahora es el momento de dar el primer paso.

Atendiendo a plazos, trámites, ultimar detalles y demás factores que se deben tener en cuenta para poner en marcha un negocio, son seis meses de media el tiempo estimado desde que un emprendedor se decide a poner en marcha su negocio y éste abre sus puertas.

Si tomamos como válido este plazo, es ahora el momento exacto para dar forma a ese proyecto que lleva meses rondándonos la cabeza para que se haga realidad en 2020.

Dos fases en las que prestar toda nuestra atención

Son dos las fases más complicadas y que con mayores esfuerzos hay que “blindar” a la hora de comenzar un negocio: la idea y la financiación.

La idea trata de, en el plazo desde que decides montar tu negocio hasta que definitivamente lo pones en marcha, ultimar todos los detalles para que sea 100% viable y reducir riesgos: ¿A qué público me dirijo? ¿Está bien situado para que este público me encuentre? ¿Cubro una necesidad existente o creo una nueva necesidad?

No se trata de abrir un local y esperar a que los clientes lleguen: la estrategia es clave en el éxito de un negocio

Responder a preguntas de este tipo nos ayudará a resolver posibles inconvenientes como la necesidad de publicitación, creación de ofertas a medida e incluso cambio de localización si fuera necesario. La clave está en que pensemos casi al 50% cómo los clientes pueden llegar a nosotros (buscarlos mediante publicidad, estrategias de marketing etc.) y cómo llegarían de forma natural (enclave estratégico, necesidad que no se cubría en la zona etc.)

Respecto a la financiación, más de lo mismo: no se trata únicamente de obtener lo necesario para abrir el negocio y esperar a que las ganancias cubran los gastos. Hay que tener en cuenta otros factores como si conviene usar todos nuestros ahorros o buscar fórmulas mediante las cuales consigamos no vaciar las cuentas e ir pagando la inversión mes a mes.

La rentabilidad inicial como máximo objetivo

Que sea rentable es el obvio fin de todo negocio, pero éste se debe buscar desde el minuto cero. Es por ello por lo que vaciar las cuentas realizando una inversión total desde el comienzo puede ser un error, ya que no dejamos márgenes de actuación por si algún aspecto económico se debe revisar.

La fórmula más recomendable es cuadrar los números de forma que tengamos en cuenta los gastos mensuales a pesar de los imprevistos, y siempre sin perder de vista que los inicios, sea cual sea el negocio, suelen ser complicados: no debemos esperar beneficios desde el primer mes.

Obtener un crédito para emprendedores en los inicios del negocio puede ayudarnos con ese empujón inicial que todo empresario necesita sin que por ello veamos las cuentas a cero. Respondiendo con un aval que puede ser nuestra propia vivienda, obtenemos la liquidez necesaria para despegar y poder tener controlado el balance de ingresos y gastos sin las desproporcionadas cuotas de un crédito bancario o los mínimos márgenes de actuación de la inversión personal mediante ahorros.

Ayudas, impuestos, cuotas y otras claves

Si incidimos en el plazo de los seis meses recomendados para poner en marcha un negocio es para tener tiempo suficiente para el papeleo extra. Muchos más empresarios de los que creemos tardan lo que tardan en obtener el dinero necesario para impulsar su negocio y se olvidan de algo tan básico como buscar ayudas que le permitan alzar el vuelo con mayor seguridad.

No se debe perder de vista que existen otros gastos más allá de los que suponen la inversión inicial, como la cuota de autónomos, los impuestos etc.

Como nuevos emprendedores, no debemos dejar pasar la bonificación más importante de la cual nos podemos beneficiar: la tarifa plana de 60 euros para nuevos autónomos en los primeros 12 meses (incluye contingencias comunes de 51,50 € y contingencias profesionales de 8,50 €) y una tarifa reducida gradual hasta los 36 meses de actividad.

Otras ayudas que no debemos perder de vista son aquellas que benefician a los colectivos como los menores de 30 años, mayores de 65, discapacitados o aquellos que han cesado su actividad laboral por causas paternas o maternas.

En definitiva, enfatizar en algo que ya se sabía pero cuyas ganas y entusiasmo por materializar nuestro proyecto puede hacernos olvidar: emprender es algo muy serio y que necesita su tiempo y planificación, y nunca temas por pedir ayuda si la necesitas.